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Tenemos unas cuantas fugas en el panorama actual. Para empezar, la más reciente: filtración de los futuros premiados con un Max. Dos horas antes de lo previsto, la SGAE ha publicado en su web el nombre de los ganadores. Aparte de fastidiar una gala preparada con mimo y cuidado, y de joder antes de tiempo a los que no reciben el galardón, creo que por una vez la SGAE quería ser generosa dando en vez de recibir. Es decir, quería llevar un paso más allá su “dar el coñazo perpetuo”, a otra escala. ¡A los artistas también les putea! ¡SGAE paradigma democrático!

Sigamos con las fugas informáticas. La semana pasada el INE publicó antes de tiempo la cifra de parados; en concreto, se adelantó tres días. Y el diario ABC se hizo con los datos del paro. Aunque este error informático es sospechoso: los datos tenían que publicarse el viernes 30, víspera del internacional 1 de Mayo. Quizás se temía que hubiera más movilización si ese 20% de paro se daba a conocer un día antes.

Ahora hablemos de las fugas contaminantes. Tenemos dos: una real y otra imaginada. La real no es cosa de guasa. Las toneladas de crudo que avanzan hacia la costa norteamericana podrían arruinar el ecosistema y la economía de Louisiana, zona ya castigada anteriormente por el huracán Katrina. A pesar de los km de barreras que se están extendiendo, del vertido de productos químicos para descomponer el petróleo, o de los cursillos que British Petroleum imparte a los pescadores -if your eyes get covered by oil, wash them, por ejemplo-, va a ser que todo ese oro negro se adueñará de la costa. Los americanos van a quedar de chapapote hasta las cejas.

Y la fuga imaginada, bueno, es un caso aparte. La Generalitat de Catalunya ha estrenado algunas de las sirenas que alarman en caso de fuga química. Puede parecernos algo lejano, pero tenemos bastantes en nuestra tierra:

Sea como sea, hoy tenían que sonar las dichosas alarmas en algunas poblaciones, Cornellà de Llobregat incluida. Y efectivamente, sonar han sonado. Ahora, que la gente supiera reaccionar, es otro tema. En el Telenotícies Comarques de TV3 han preguntado a los transeúntes de algunas de esas ciudades el por qué de la sirena estridente. La mayoría no lo sabían. Ni los carteles repartidos por las ciudades, ni las cartas enviadas buzón por buzón han sido suficientes para luchar contra la incultura en protecció civil. Los encuestados tampoco sabían cómo actuar en caso del susodicho desastre químico. Para los lectores, una pista: nada de quedarse dentro del coche, no es seguro. Pero a los niños sí los podemos dejar en el cole, sus profes son mejores que Terminator y están preparados para actuar en estos casos. Otro dato: la mitad de los municipios con riesgo químico no tienen plan de emergencia. Cómo dice el dicho, si hay una fuga química, que Messi nos pille confesados.

No olvidemos la fuga de cerebros típicamente española. Y no hablo de la huida de mentes brillantes en busca de lugares con más inversiones y comprensión -de la cual tenemos mucha, para nuestra desgracia. Me refiero a los espectáculos que nos dan los políticos cuando parece que su cerebro se ha ido de paseo o a tomarse una birra. Podríamos enumerar: Albiol (no-empadronado) en Badalona, Bono y su “cara al Sol” made in China, la pataleta de Collboni contra Zapatero, la ceguera repentina de Sánchez-Camacho al no ver el contenido de los panfletos que estaba repartiendo, el convencimiento absoluto de Puigcercós de estar dando su apoyo al manifiesto conjunto contra el TC sin obligación de firmarlo…

En honor a los compañeros de Seminari d’Anàlisi de l’Actualitat, una mención especial a la fuga de agua en Vitoria, protagonista del sumario de T5. Fuga de agua que afectó tan sólo a dos comercios, pero que acaparó espacio por lo espectacular de la imagen. Siguiendo el libro de estilo de la casa, vaya.

Para terminar, la fuga que ha suscitado un SE BUSCA como la copa de un pino en la portada de ABC: De Juana Chaos, que lleva más de un mes sin pisar la comisaría irlandesa en la que tenía que fichar. A mi parecer, éste va a cuidarse mucho de que lo capturen de nuevo. Si tardan en pillarle, quizás cuando lo hagan tenga un ligero acento sudamericano. Ya se verá.

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